Quiproquo

Dirección: Elisabetta Sgarbi

Reparto: Umberto Eco, Rossana Rossanda, Ludovico Corrao, Vittorio Sgarbi

Guión:   Elisabetta Sgarbi

Fotografía: Andres Arce Maldonado y Elio Bisignani

Montaje: Elisabetta Sgarbi y Andres Arce Maldonado

Música: Franco Battiato y Etta Scollo

Producción:  Betty Wrong y Rai Cinema

Productor:  Elisabetta Sgarbi

País:  Italia

Año:  2011

Duración:   85’

Género:  Social

Premios y festivales: BIENAL DE VENECIA 2011: sección Controcampo italiano

Sinopsis:

¿Quién puede utilizar, sin delatar una sonrisa de afrenta, la palabra "vanguardia" o la expresión “ser a la vanguardia”? ¿Vanguardia es una palabra que pertenece a la arqueología de la cultura, como si se hablara de los fenicios que nos han transmitido las letras del alfabeto o de los egipcios que nos han enseñado las proporciones numéricas? ¿O es una palabra que, viviendo como vive, en el uso común de nuestro lenguaje, designa algo todavía vivo y activo, aunque fuera sólo en el signo de la aspiración utópica o vagamente soñadora?

Y las auténticas Vanguardias, aquellas que, armas en la mano, salieron a la conquista del siglo XX, ¿qué tienen que ver con las últimas vanguardias, las neo vanguardias, el Grupo ’63, con la Transvanguardia y con Giotto?

Y, aún más, ¿qué es lo que tiene en común un cardiocirujano que patenta un sistema para operar la válvula mitral con una joven que estudia nuevas maneras para construir casas en el espacio?

Elisabetta Sgarbi no quiere dar respuestas, ni demostrar una tesis, sino enseñar un abanico de situaciones y opiniones, acreditadas y no, del mundo académico humanista y científico y del transeúnte que oye esta palabra, vanguardia, y tiene una reacción.

Umberto Eco, Rossana Rossanda, Ludovico Corrao, Vittorio Sgarbi y Achille Bonito Oliva, jóvenes artistas que se confrontan con el mundo del arte, Angelo Guglielmi, Nanni Balestrini, Enrico Ghezzi, el cirujano Ottavio Alfieri, las vanguardias obreras, el  Grupo ’63, la neo vanguardia, la vanguardia histórica, sin olvidarse de quien consigue utilizar todavía esta palabra con una pizca de inocencia, los científicos y los químicos: todos solicitados por las preguntas del filósofo Eugenio Lio, intentan  guiarnos en este mundo de la vanguardia y poner fin – si fuera necesario – a la belleza de su quiproquo. Acompañados por la mirada de la cámara que todo transforma en cuadro, en enfoque. Así la naturaleza y el paisaje urbano se simplifican en una obra. ¿De vanguardia?